Obras de mitigación de radón, ¿qué implican?

¿Sabías que el gas radón es la causa más común de cáncer de pulmón?

De hecho, en los no fumadores representa la principal causa de esta enfermedad.

Lamentablemente, este gas aparece en las viviendas sin que nos demos cuenta y, debido a sus efectos cancerígenos, es necesario mitigarlo para cuidar nuestra salud.

Para no correr riesgos, te recomiendo que leas este post para informarte sobre lo que puedes hacer.

¿Qué es el gas radón?

Este gas de origen natural fue descubierto en 1900 por Frederich Ernst Dorn. 

Lo curioso del radón es que es la fuente más importante de radiación natural y representa casi el 50% de toda la radiación que afecta al ser humano a lo largo de su vida.

Se produce a partir de la desintegración radiactiva natural del uranio, que está presente en suelos y rocas. En algunos casos, también se puede encontrar en el agua.

Es difícil de percibir, ya que no tiene olor, color ni sabor.

Por lo general, se encuentra en concentraciones muy bajas en el exterior, pero en lugares sin la ventilación adecuada, el radón puede acumularse en concentraciones mayores.

Como se diluye en el aire, en espacios abiertos no representa un problema grave para las personas, pero sí lo es en lugares cerrados.

Gas radón: características

El gas radón tiene 3 características que implican un gran riesgo para los seres humanos.

Radiactividad

Esta es la razón por la que resulta tan peligroso.

Los elementos radiactivos dañan nuestro ADN y generan cáncer. Debido a este efecto cancerígeno, resulta vital medirlo constantemente para poder controlarlo.

Gran Movilidad

Al igual que todos los gases, el radón se propaga por el aire con facilidad.

A pesar de ser más pesado que el aire, puede extenderse muy rápidamente por el ambiente  y es capaz de desplazarse cientos de metros por el terreno.

Imperceptible

Como mencionamos antes, el radón es invisible, incoloro, inodoro e insípido. Esto quiere decir que no se puede ver, oler ni sentir.

Como no lo podemos notar con nuestros sentidos, es imposible darse cuenta si nos estamos exponiendo a este gas o no. La única forma de medirlo es con equipos especialmente diseñados.

En conclusión, es una sustancia que supone una gran amenaza para nuestra salud, se mueve con facilidad por todos lados y no tenemos forma de percibirlo.

Es una combinación muy peligrosa.

Efectos del radón para la salud

Tal como afirmábamos en la introducción del post, después del tabaco, es la principal causa de cáncer de pulmón.

Esto se debe a que, cuando lo respiramos e ingresa a nuestro organismo, se produce una desintegración radiactiva que daña el ADN de las células y, como consecuencia, provoca cáncer.

Según varios estudios que se han hecho al respecto, a mayor concentración de radón, mayores son las probabilidades de sufrir cáncer. Y, como es de esperar, esta probabilidad es incluso mayor en personas que fuman. Por lo que los cigarrillos y el gas radón generan un cóctel peligroso.

Por otro lado, hasta el momento no se ha encontrado ninguna evidencia que asocie la inhalación de este gas con otros tipos de cáncer.

El radón en las viviendas (y prevención)

Es muy común que el gas radón se filtre en las casas de las personas.

Recordemos que en los lugares cerrados es donde su concentración es mayor y, por lo tanto, se vuelve más peligroso.

Generalmente, ingresa por el subsuelo aprovechando las fisuras para filtrarse. La cantidad que ingrese va a depender del uranio que haya en el suelo y la ventilación del en el edificio (puede variar según el tipo de construcción, los hábitos de la gente para abrir ventanas, etc).

Es importante tener en cuenta que, como el radón es más pesado que el aire, es más probable que se acumula en mayor proporción en sótanos, subsuelos, bodegas y cualquier ambiente que esté en contacto directo con el suelo.

¿Y qué hacer para reducir el radón?

Existen varias formas para reducir su concentración:

  • Evitar construir edificios en las zonas más afectadas por este gas.
  • Sellar todas las fisuras en el suelo y las paredes.
  • Mejorar la ventilación de los ambientes.
  • Instalar un sistema de extracción mecánico o natural.
  • Instalar un sistema de sobrepresión.
  • Colocar una barrera de protección anti-radón.

Estas obras reducen las concentraciones del radón, tal como hicimos aquí.

Un caso práctico que muestra resultados en una vivienda unifamiliar de Madrid en febrero de 2020.

¿Tienes radón en tu casa?

Si necesitas realizar una obra para reducir este gas, puedes contactar aquí con Triglifo.

En caso de que conozcas a alguien que tenga este problema, puedes comentarlo y recibirás 100€ por cada cliente final que realice una obra de mitigación.